Es esencial saberse
retener. No entrar a todos los capotes. No ir con el "no" preceptivo
a todo "sí" improcedente. Más aun teniendo en cuenta la relación
entre el actual hábitat socio-político español y un blog tan criticómico como éste.
Imagínense ustedes
que, como en el chiste del tonto y la tiza, algún provocador osa plantar un
micrófono, desde la mañana a la noche, ante los belfos de Títeres como la Pelo
de Hacha, el Otegui de la Paz, la Tía de los Escraches, el Wuilli (o como se diga), el
Coletas y la Sosaseca, Zapo revisited
(¡vieja pesadilla!), la Meona de Barcelona, los Borrachos de Zaragoza, la
Familia Pato de Madrid, el Profe Chirigoto y otros tantos excéntricos como
éstos. La cantidad de
idiocias públicas que podría acumularse en 24 horas daría para alimentar la risa de 7
blogs como éste durante todo el año. Y aun cabría otro cálculo más generoso con
el humor político.
De hecho es lo que ya se hace en las telecloacas de toda la Nación. Lo dicho. Vale.
