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domingo, 25 de septiembre de 2016

Uribe y Pastrana / Santos y las FARC

      Los expresidentes colombianos Álvaro Uribe y Andrés Pastrana pidieron este sábado a jefes de Estado y de Gobierno de otros países que no asistan a la firma de la paz entre Colombia y las FARC por considerar que se trata de una "intromisión en asuntos internos" que incidiría en la votación del plebiscito del 2 de octubre.
      "Rogamos muy respetuosamente a los jefes de Estado y de Gobiernos extranjeros y a sus delegados, así como a personalidades extranjeras y organismos multilaterales, abstenerse de interferir con su presencia el proceso democrático colombiano", expresaron los exmandatarios en un comunicado.
      A juicio de Uribe y Pastrana, la asistencia de personalidades de otras naciones a la firma de la paz entre el Gobierno del presidente Juan Manuel Santos y las FARC, programada para el 26 de septiembre en Cartagena, "actuaría tácita o explícitamente a favor del acuerdo" durante la votación del plebiscito.
(Libertad Digital, 2016-09-17)


      Los palmeros de la revolución y los voceros de la paz tendrán lo que piden: Cuba y Venezuela.

domingo, 27 de septiembre de 2015

Tirofijo

A Álvaro Uribe.
'No es un delito tomar rehenes."


"Nada es delictuoso cuando sirve a la revolución."

Pastrana y Marulanda
elmundo/2008/05/26/obituarios

jueves, 24 de septiembre de 2015

Breve historia de las FARC

      O cómo la ETA, Zapo, Rajoy y el próximo felón-cagón-inepto-e-ignaro (a más de prevaricador-corrupto/corruptor-malicioso-y-delincuente) que pise la Moncloa ilustran a la perfección la teoría y la práctica del terrorismo. Paso a paso. A la letra. Con mayor o menor voluntad separatista y antinacional. A sabiendas, como la izquierda, o a tontas y aun a locas, como el centro y la derecha, respectivamente.

      (Extraído del artículo "50 años de las FARC", de Salud Hernández Mora (Bogotá), EL MUNDO, 27/05/2014.)

Juan Manuel Santos, Raúl Castro y 'Timochenko', en La Habana.REUTERS
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      Su fundador, Manuel Marulanda, más conocido por su alias de "Tirofijo", encabezaba una partida de campesinos pobres, soñadores, que pretendían establecer su república independiente. 

      Mutaron de movimiento reivindicativo con ideales a una banda terrorista dedicada al narcotráfico y la extorsión como sus principales fuentes de financiación.

      De guerra de guerrillas, pasan a un potente ejército capaz de reunir más de 1.000 hombres para atacar una guarnición militar y llevarse secuestrados a cientos de soldados y sus mandos.

2

      Consiguieron que el gobierno les cediera un territorio que se bautizó como El Caguán, del tamaño de El Salvador, a cambio de sentarse a negociar. En lugar de avanzar en la solución política, la guerrilla aprovechó la tranquilidad que le otorgaban ser los amos y señores de una región tan amplia (…) y se dedicaron a fortalecerse.

      Crecieron hasta unos 28.000 uniformados y otros tantos milicianos, atacaron innumerables poblaciones, un año secuestraron a cerca de 3.000 personas, reclutaron miles de jóvenes y menores de edad.

3

      En febrero del 2002 (…) Pastrana consiguió que la Unión Europea y Estados Unidos los incluyeran en las listas de organizaciones terroristas del planeta.

      La llegada de Álvaro Uribe a la presidencia, con la carta de mano dura contra las FARC, les hizo cambiar de nuevo de estrategia. Recibieron duros golpes, murió Marulanda y otros miembros del Secretariado, redujeron a menos de la mitad sus tropas, y optaron por volver a los ataques en grupos pequeños.

4

      La llegada de Juan Manuel Santos (…) les abrió de nuevo a las FARC la oportunidad de recobrar la legitimidad política que ya nadie les otorgaba. Durante un año negoció en secreto el inicio del proceso y en el 2012 lo inició en la La Habana, Cuba.

      Al principio contó con el respaldo mayoritario de los colombianos.

      Los jefes de las FARC en Cuba ya han advertido que no entregarán las armas, solo dejarán de emplearlas. Tampoco tienen intención de pisar una cárcel.

      La guerrilla vive un momento estelar, el que siempre han deseado, como dijeron a EL MUNDO muchas veces en el Caguán. Hablan de tú a tú con el gobierno, les otorgaron legitimidad política, tienen los micrófonos abiertos para decir lo que piensan y dar la imagen que quieren en Colombia y en el mundo, y son los protagonistas de la contienda electoral.